¿Qué es la listeriosis?
Es una infección producida por una bacteria denominada listeria monocytogenes. Es una zoonosis (enfermedad transmitida por los animales). La bacteria puede encontrarse en la tierra, en algunos animales como conejos, gallinas, cerdos, ovejas, vacas y cabras . También puede encontrarse en la heces de los seres humanos. En Europa ha habido brotes en los últimos años, asociados al consumo de salmón y palometa ahumados, patés, quesos frescos de leche cruda y embutidos tipo salchichas. En Andalucía actualmente estamos viviendo un brote asociado al consumo de carne mechada de una determinada marca.
¿Cómo se transmite?
La bacteria puede pasar a las personas a través de alimentos contaminados como podrían ser los quesos elaborados con leche cruda sin pasteurizar, especialmente los quesos blandos, carnes y derivados de la carne como embutidos que se sirven sin calentar y por pescados crudos ahumados. También por verduras que no han sido bien lavadas. Aunque es poco frecuente, existe la posibilidad de contagio a partir de una persona infectada. Tras un periodo de incubación de 1-4 semanas (incluso hasta 70 días) aparecen los síntomas. Cuanto más largo sea el periodo de incubación más difícil será precisar qué alimento ha sido el causante.
¿Cuáles son sus síntomas?
En personas sanas la infección puede para desapercibida, transcurrir con escasos síntomas o manifestarse por un cuadro similar a una gastroenteritis (vómitos, o diarrea o fiebre y calambres musculares), por lo que es frecuente que no se diagnostique. En las personas con factores de riesgo puede presentar un cuadro infeccioso más severo, que puede llegar a una meningitis o una septicemia.
¿Cuáles son las personas con mayor riesgo?
Los recién nacidos de madres infectadas, los niños menores de un año, la personas por encima de los 65 años, las embarazadas (en las que existe un alto riesgo de aborto) y las personas con déficit de inmunidad, cómo los inmunodeficientes y los transplantados.
¿Cuál es el tratamiento de la listeriosis?
Las formas leves y moderadas responden bien al tratamiento antibiótico. Las formas más graves requieren hospitalización y tratamiento de soporte, además de la antibioterapia.
¿Cómo puede prevenirse?
Una buena higiene en la preparación de los alimentos y en su conservación es fundamental. Se debe evitar el consumo de quesos frescos de leche sin pasteurizar. También es importante evitar el consumo de ciertos embutidos (actualmente en Andalucía el brote está relacionado con el consumo en concreto de una carne mechada, no habiéndose detectado al día de hoy ningún caso debido otro alimento)