¿Cuáles son sus síntomas?                                                                   

 En personas sanas la infección puede para desapercibida,  transcurrir con escasos síntomas o manifestarse por un cuadro similar a una gastroenteritis (vómitos, o diarrea o fiebre y calambres musculares), por lo que es frecuente que no se diagnostique. En las personas con factores de riesgo puede presentar un cuadro infeccioso más severo, que puede llegar a una meningitis o una septicemia. 

¿Cuáles son las personas con mayor riesgo?                                     

Los recién nacidos de madres infectadas, los niños menores de un año, la personas por encima de los 65 años, las embarazadas (en las que existe un alto riesgo de aborto) y las personas con déficit de inmunidad, cómo los inmunodeficientes y los transplantados.     

¿Cuál es el tratamiento de la listeriosis?        

  Las formas leves y moderadas responden bien al tratamiento antibiótico. Las formas más graves requieren hospitalización y tratamiento de soporte, además de la antibioterapia.

¿Cómo puede prevenirse?     

Una buena higiene en la preparación de los alimentos y en su conservación es fundamental. Se debe evitar el consumo de quesos frescos de leche sin pasteurizar. También es importante evitar el consumo de ciertos embutidos  (actualmente en Andalucía el brote está relacionado con el consumo en concreto de una carne mechada, no habiéndose detectado al día de hoy ningún caso debido  otro alimento)