Se escucha hablar de que los médicos hacemos el juramento Hipocrático, pero pocas personas saben de dónde proviene esto ni quién era Hipócrates ni sobre su obra.
Fue un gran médico y filósofo griego nacido en el siglo V a.C. en la Isla de Cos, cercana a Asia Menor y a la isla de Rodas.. Practicó y enseñó la Medicina durante toda su larga vida, unos 90 o más años de edad y se le considera el más grande de la Medicina Antigua, creando la "Escuela hipocrática de Medicina". Su padre y su abuelo también eran médicos y aprendió de ellos el "arte de curar." En su época la profesión se aprendía de los médicos más veteranos trabajando con ellos a la cabecera del paciente, como aprendices, hasta el momento en que una vez capacitados, ya atendían al paciente bajo supervisión de los expertos, hasta completar su formación. Creó una escuela de Medicina, "la Escuela de Cos". Entre sus discípulos se encontraban sus dos hijos y su yerno, que también fueron médicos. Sus conocimientos fueron transmitidos por él mismo y por sus alumnos en multiples tratados que constituyen el "Corpus Hippocraticum", compendio de la Medicina griega de sus tiempos, que coinciden con "el siglo de Pericles", considerada la época de mayor esplendor de la Grecia Antigua.
Su filosofía principal era no dañar al paciente, siendo famosa entre los médicos su frase "primum non nocere" (lo primero no dañar), y sus principios éticos y morales, ejerciendo la Medicina con integridad, velando por encima de todo de la salud de los pacientes, respetando la vida y guardando el secreto profesional y centrándose en la dignidad del paciente, el tratar con humanidad, respetando su autonomía y velando por su salud por encima de cualquier otro interes. Todo estos compromisos y principios éticos y deontológicos se reflejan en el Juramento Hipocrático, que aunque ha ido modificándose a lo largo de los años para adaptarse a los cambios, su base permanece inalterable.
En su época los conocimientos de anatomía y fisiología eran escasos, ya que no estaban autorizadas las autopsias, por ello se basaba para el diagnóstico en los síntomas, y en los datos de la historia clínica, que muchos siglos después siguen vigentes y para el tratamiento en el reposo, la alimentación correcta y los cuidados al paciente. Ya era consciente de la importancia de los hábitos de vida en una buena salud (alimentación adecuada, sueño y descanso correctos y ejercicio físico) para estar más fuertes y resistir mejor si llega una enfermedad. y hablaba del pronóstico de las enfermedades basándose en esto y en la experiencia con otros pacientes.
Describe los 4 humores: sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla. El equilibrio de estos humores eran necesarios para una buena salud. Según el predominio de estos humores, el carácter de la persona podría ser diferente también.
Descubrió que la enfermedad mental provenía del cerebro, ya que con anterioridad se pensaba que la originaban los dioses. Incluso las enfermedades y las epidemias se creían que eran un castigo divino. El determinó que eran debidas a causas naturales, que era necesario investigar. Siempre destacó los aspectos de la higiene y la limpieza, que ambos debían ser atributos de un buen médico, asi como el buen trato al paciente, la comprensión, la compasión y el ver al paciente como un ser integral, tratando cada enfermo según sus necesidades.
Gracias, Hipócrates, por dejarnos los principios éticos y morales por los que debemos regirnos los buenos médicos y que han sentado las bases de la Medicina Occidental
María Sklodowska nació en Varsovia en 1867 y murió en Paris en 1934. En Varsovia estudió de forma clandestina y con escasos recursos. Posteriormente emigró a Francia.
Estudió en la Universidad más importante de Francia, la Sorbona de París, las licenciaturas de Física y de Matemáticas. También realizó el doctorado y fue la primera mujer profesora en dicha Universidad.
Recibió el premio Nobel en 2 ocasiones, la primera vez en 1903 de Física, compartido con su marido y colega, Pierre Curie y con el científico Becquerel, por el descubrimiento de los elementos radioactivos y la segunda en 1911 fue premio Nobel de Química, está vez en solitario por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos.
Gracias a ella se han salvado muchas vidas humanas, por el uso de los elementos radioactivos en Medicina, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento del cáncer.
Desgraciadamente, la gran manipulación de pechblenda para obtener de ella los elementos radioactivos que descubrió, polonio (lo llamo así en honor de su tierra natal ) y el radio, originó una alta exposición a radiactividad y murió víctima de una aplasia medular a los 66 años.
Su hija Irene Curie, siguió los pasos de su madre y obtuvo el premio Nobel de Química en 1935. Marie no pudo ver este hito de su hija, ya que había muerto un año antes.
Fue una gran mujer y científica, digna de ser admirada por su esfuerzo y sus descubrimientos.
Gracias, Marie, por todo ello.
Nació en Pérgamo (localizado en la península de Anatolia y actual Turquia), griego de origen y perteneciente al Imperio romano por su fecha de nacimiento en el siglo II (129 d.C.), época en que el imperio romano se extiende a Asia Menor. Se le conoce como "el príncipe de la Medicina". Su nombre hizo que, históricamente, a los médicos nos denominen "galenos", tanto en el lenguaje coloquial, como en el lenguaje culto.
A la edad de 16 años ya quería ser médico y comenzó sus estudios en Pérgamo y Esmirna. Posteriormente se traslada a Alejandría, que era el mayor centro para el estudio de Medicina de la antigüedad, para continuar sus estudios. En el año 157 d.C. regresa a Pérgamo, su ciudad natal, para ejercer su profesión. Siempre tuvo como referente a su antecesor y padre de la Medicina el gran Hipócrates de Cos (siglo V a.C.), siguiendo siempre sus principios. Como filósofo de basó en las teorías de Aristóteles.
Fue un gran médico, cirujano, filósofo, escritor y divulgador de conocimientos, que tuvo en Pérgamo un sanatorio de gran importancia en su época, el ASKLEPEION (en honor a Asklepios, dios de la medicina para los griegos (Esculapio para los romanos) . También estuvo dedicado a la cura de heridas de gladiadores, por lo que adquirió una gran experiencia quirúrgica y en el tratamiento de las heridas. Consiguió las tasas de supervivencia más altas en gladiadores heridos. Como en su época no se permitían las autopsias ni las disecciones de cadáveres, su actividad quirúrgica le permitió un mejor conocimiento del cuerpo humano a traves de las grandes heridas a las que denominaba "las ventanas del cuerpo". Descubrió los nervios que salen del cerebro (pares craneales), la gran vena de Galeno del cerebro y las válvulas cardíacas. También fue consciente de la importancia del lavado de manos para evitar la infección de la heridas.
En el año 162 se traslada a Roma. Su fama fue tan grande que llegó a ser el médico personal del Emperador Marco Aurelio y a la muerte de éste de su hijo Cómodo y de Septimio Severo. En Roma tuvo que enfrentarse a una gran epidemia "la peste antonina", que a día de hoy se piensa que se trató de una epidemia de viruela, que acabó con la vida de más de 1 millón de personas del imperio romano, que contaba con unos 65 millones de habitantes. Con esta epidemia descubrió que aislando a los enfermos de las personas sanas la enfermedad dejaba de transmitirse, un hallazgo epidemiológico importante para su época.
Fue un gran divulgador de sus conocimientos. Escribió más de 300 obras de las que se conservan unas 150. Sus escritos los realizo en lengua griega y posteriormente fueron traducidos. Su influencia en la Medicina occidental estuvo vigente hasta el Renacimiento.
Muere en el año 216 d.C. a los 87 años. No se conoce con exactitud el lugar de su muerte, segun diferentes historiadores pudo ser en Roma, en Pérgamo o en Sicilia.
Hoy en día pueden visitarse las ruinas de su sanatorio, el Asklepeion de Pérgamo, que contaba con gimnasio, zonas de agua, zonas de meditación, terapia psicológica, un santuario, una biblioteca y un teatro. Yo he tenido el gran placer de visitar las ruinas de su sanatorio, algo que para mí fue una experiencia enriquecedora que nunca olvidaré. Alli entre las columnas de mármol rotas encontré el símbolo de la Medicina y de la Farmacologia (las serpientes y la copa).
Gracias, Galeno, por todo lo que hiciste y por el legado que nos dejaste.