¿Qué es la meningitis meningocócica?
¿Existen factores de riesgo o predisponentes para la meningitis?
¿Cómo se contagia la meningitis?
¿Cómo se diagnostica la enfermedad?
¿Qué es la meningitis?
El término meningitis quiere decir inflamación o infección de las meninges, que son las finas membranas que envuelven al cerebro y la médula espinal (1) Pueden ser producidas por virus o por bacterias, como el meningococo y el neumococo. De las meningitis bacterianas la más frecuente es la meningocócica. Las meningitis víricas suelen ser más leves y no necesitan tratamiento antibiótico. Las meningitis bacterianas pueden ser muy graves, incluso mortales. Los síntomas más frecuentes de la meningitis son fiebre elevada, dolor de cabeza en los niños mayorcitos e irritabilidad en los más pequeños, vómitos proyectivos, rechazo de alimento, con frecuencia afectación del nivel de conciencia, con decaimiento, somnolencia excesiva, incluso convulsiones.
¿Qué es la meningitis meningocócica?
Le meningitis meningocócica es la infección del sistema nervioso causada por la bacteria denominada meningococo. Es una infección muy temida por los padres y también por los médicos, debido a sus altas tasas de mortalidad que puede llegar de un 5 a un 10 %. La infección meningocócica puede manifestarse de dos formas, una de ellas es como una meningitis con los síntomas antes referidos y otra forma es la denominada sepsis (la infección por la bacteria en la sangre). En este segundo caso los síntomas son muy agudos con fiebre alta y aparición de unas manchas en la piel de color púrpura, que se denominan petequias. El paciente puede llegar en pocas horas a presentar un cuadro de shock séptico, cuadro muy grave que precisa tratamiento urgente y hospitalización.
¿Existen factores de riesgo o predisponentes para la meningitis?
La meningitis pueden presentarse en cualquier estación del año, pero ocurren con mayor fecuencia en invierno y primavera. El motivo es el hacinamiento (muchas personas dentro de un mismo espacio, habitaciones cerradas, aulas de colegios, cuarteles), ya que la transmisión es mayor en espacios cerrados y en distancias próximas, dónde las personas respiran el aire exhalado por otras, que aunque no estén enfermas pueden ser portadoras (2,3).
En los domicilios el riesgo es superior cuando muchas personas duermen en la misma habitación.
Pueden contagiarse tanto niños como adolescentes pero también puede afectar a adultos.
Un buen estado de nutrición y una buena higiene ayuda a prevenir este tipo de enfermedad.
Las personas con algunos deficits inmunitarios y aquellas que carecen de bazo son más suscetibles a presentar infeciones por meningococos.
¿Cómo se contagia la meningitis?
La forma más frecuente de contagio es el contacto con un portador sano.
Un porcentaje elevado de personas sanas son portadores de la bacteria en su garganta (entre un 5-25% de niños son portadores y entre un 5-11% de los adultos).
El contagio se produce de persona a persona a través de las gotitas que se expulsan al hablar o toser y de las secreciones faríngeas (1,2,3)
Si ha habido contacto íntimo con enfermos el riesgo es mayor.
¿Cómo se diagnostica la enfermedad?
El diagnostico de sospecha se realiza por los síntomas, la exploración y las pruebas complementarias lo confirmarán (punción lumbar para analizar el liquido cefalorraquideo, hemocultivo y otras).
El médico sospechará meningitis ante un paciente con fiebre alta, dolores de cabeza, vómitos proyectivos, decaimiento y tendencia al sueño. Deben explorarse los denominados signos meníngeos. Suele apreciarse rigidez de nuca. Los niños menores de 2 años no suelen presentar rigidez de nuca pero pueden presentar irritabilidad, apatía, rechazo del alimento y vómitos. En las formas más graves pueden aparecer unas manchas rojo-púrpura en la piel de aspecto hemorrágico, que se denominan petequias (1,2,3). Los pacientes deben ser ingresados con carácter urgente.
Tratamiento y preveción
Las meningitis bacterianas deben ser tratadas con antibióticos de forma inmediata, requiriendo ingreso hospitalario por su gravedad, tanto en su forma con afectación meningea pura como en las formas sépticas (infección en la sangre).
Actualmente la mayoría de las meningitis bacterianas pueden prevenirse mediante la vacunación. Contamos con vacunas para la meningitis meningocócica C (ya incluida en el calendario vacunal de Andalucía) y también para otras meningitis provocadas por bacterias diferentes al meningococo como son el neumococo y el haemophilus influenzae tipo B (también incluidas en el calendario oficial). Respecto a otras vacunas disponibles (aunque sin financiación por la sanidad pública en el momento actual) se encuentran la vacuna antimeningocócica B y la antimeningocócica conjugada tetravalente contra las cepas ACWY (Men ACWY). En los últimoas años han aumentado la incidencia de la enfermedad meningocócia invasora por los serogrupos W e Y (4), siendo la W una cepa especialmente virulenta. A partir del 1 de enero del 2020 estará incluida en el calendario oficial de Andalucía para los niños de 12 meses y 12 años, con ampliación progresiva a la población adolescente.
Los contactos de enfermos de infeción meningocócica deben ser tratados con antibióticos para prevenir la enfermedad, erradicar el estado de portador y evitar la diseminación a otras personas. También es conveniente la vacunación de los contactos con la cepa apropiada.
Bibliografía
1. www.who.int/mediacentre/factsheets/fs141/es/index.html
2. www.aeped.es/sites/default/files/documentos/meningococo.pdf
3. www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/meningococcalinfections.html
4. Boletin epidemiológico del Instituto de Salud Carlos III ( disponible en http.//www.isciii.es/ISCIII/es/contenidos/fd-servicios-cientificos-tecnicos/fd-vigilancias-alertas/fd/boletines/fd-boletin-epidemiologico-semanal-red/pdf_2019/IS-190416-WEB.pdf)