Después de dos meses de confinamiento por estado de alarma en España, he tenido la oportunidad de reflexionar sobre lo que nos ha ocurrido al vivir la pandemia del coronavirus, COVID-19. He tenido tiempo de pensar de forma sosegada sobre "como una simple y minúscula partícula viral ha podido influir tanto en nuestra sociedad". Este virus ha sido capaz de poner en "jaque"  a todo el planeta.

Por una parte he podido observar como este virus nos ha cambiado la vida, nuestras relaciones con otras personas, incluidos nuestros familiares, amigos y en el caso de nosotros, los profesionales sanitarios, como nos ha cambiado la relación con nuestros pacientes.

Voy a intentar resumirlo de forma esquemática y sencilla.

¿Cómo nos ha afectado este virus en nuestras relaciones? ¿Cuales son los sentimientos que me han transmitido las personas con las que me relaciono como pediatra?

1- Aislamiento de nuestros seres queridos. 

2- Sensaciones de soledad.

3- Frustración e impotencia.

4- Dudas múltiples tras recibir información contradictoria. 

¿Cómo nos afecta a los profesionales sanitarios? ¿Han cambiado nuestros sentimientos?

1- Sensación de impotencia por las dificultades para poder realizar un diagnóstico certero de la enfermedad.

2- Miedo al contagio propio y miedo a contagiar a tus pacientes y a tu familia. Hemos visto como compañeros han fallecido y como otros han contagiado a sus seres queridos. Esto nos ha llenado de dolor.

3- Dificultades a la hora de trabajar, incluida la necesidad de uso de muchas medidas de protección, habitualmente incómodas y que además dificultan la relación de médico-paciente

 ¿qué efectos he observado sobre la salud?

1- Sedentarismo con sus consecuencias sobre la salud.

2- Sobrepeso y alteraciones de la conducta alimentaria.

3- Alteraciones del sueño, como insomnio o dificultades en la conciliación. 

4- Tristeza, ansiedad, fobias...

5- Dificultades para soportar el confinamiento de aquellos niños con necesidades especiales.

Una oportunidad de mejora y cambio 

1- Priorización de las consultas telefónicas y video-llamadas para la atención segura a los pacientes. Con ello se han eliminado vías de transmisión del virus, se ha evitado asistencia a urgencias y se ha realizado el seguimiento cercano de los pacientes, incluidos aquellos pacientes sospechosos de infección por coronavirus.

2- Mayor uso de las tecnologías para nuestra comunicación con familiares y amigos.

3- Para la familias confinadas ha sido una oportunidad de convivir más tiempo con sus hijos.

Descubriendo a la gente solidaria

1- Personas que de forma altruista han confeccionado mascarillas, gorros , batas y material de protección para el personal sanitario.

2- Personas que te llaman solamente para comprobar que te encuentras bien.

3- Valor del voluntariado que durante esta crisis ayudan a los más necesitados y más vulnerables.

Como podemos contribuir a parar el virus 

1- Distanciamiento social (dos metros de distancia entre personas). Pensando en proteger a los demás también nos protegemos a nosotros mismos.

2- Uso de mascarillas.

3- Lavado de manos frecuentes o desinfección con soluciones hidroalcohólicas cuando no sea posible el lavado.